China. Día 1. Córdoba-Madrid.

Tras una calurosa despedida en la estación del AVE de Córdoba, emprendemos los cinco (Mª José, Cristina, Juan, Jose María y un servidor),  un largo viaje que nos reunirá el día 3 en Chengdú con Juanma, el sexto componente de la expedición y nuestro guía por tierras asiáticas, dado que es gran conocedor del idioma mandarín y lleva tiempo viviendo en este país.

 

Llegamos sanos y salvos a Madrid (a pesar del aparatoso ataque de la puerta automática del vagón del AVE sobre Juan, uno de los nuestros, que lo cogió desprevenido mientras ingería un bocadillo). Por poco... Pero seguiremos siendo 6.

 

Magnífico hotel NH Suites Prisma, junto a parada de metro de Las Rosas.

 

Tras pasear por Sol tomamos unas tapas y una copita. Y para el hotel... que mañana tocan 16h de vuelo... A Pekín-Chengdú!! 

China. Día 2 y 3. Madrid-Pekin-Chengú.

Tras 8 horas de vuelo hasta Pekín y sin haber dormido cogemos otro avión (un A-330 de la compañía SICHUAN AIRLINES) hasta Chengdú, donde nos recoge Juanma en el aeropuerto y nos dirigimos en taxi hasta el hotel (Hotel JINJIANG INN CHENGDÚ). Balance del trayecto en taxi: sin víctimas (aunque hemos rozado a 3 abuelitos chinos y hemos contado las pestañas de los de los coches de al lado)... Que peligro tienen conduciendo los tíos estos!!!

A pesar de ser una ciudad no excesivamente grande para China, Chengdú cuenta con unos 14 millones de habitantes. Enorme. Esta tarde vueltecita por la ciudad.

Precio de la habitación doble por noche: 25 euros al cambio. A pesar de parecer barato, este precio es caro para la media de las ciudades de China que vamos a visitar.

Solicitamos al recepcionista que nos indique dónde podemos cenar algo típico y nos recomienda un restaurante cerca del hotel en el que sirven comida autóctona. El nombre es indescifrable (adjunto mapa). Pedimos para los 6 un "hot pot", que es una sartén tipo wok que ponen en el centro de la mesa, calentada por un fogón debajo, rellena con caldo y picante, en la cual se van echando diferentes alimentos (algunos de naturaleza misteriosa) y se "pescan" después con los palillos. Se mojan en una salsa y lo acompañan de arroz y té. La cerveza aquí es muy suave (similar a la clara nuestra). Todo bueno... pero picante!! Precio por persona: 50 yuanes (unos 6 euros). Por cierto, en China no está bien visto dejar propina!!

China. Día 4. Chengdú (Gran Buda de Leshan).

Amanece en Chengdú. A las 09:00 partimos en autobus que sale desde la estación dirección Leshan a la aldea de Baoguo, para visítala el Gran Buda y el monte Emei (una de las montañas

sagradas del budismo). Se tarda dos horas y media. Permaneceremos allí dos días, tras los cuales volveremos a pasar dos noches en el mismo hotel de Chengdú del qué salimos hoy, por lo que nos permiten dejar las maletas grandes hasta que volvamos (trato realizado por Juanma, quien ha aprovechado su envidiable dominio del chino para rebajar unos yuanes la noche). 

 

Llegamos en taxi a la estación (aunque a uno de los taxistas se "extravió media hora"). En vez de coger el autobús como haría cualquier ser coherente en esteb extremo del mundo, decidimos hacerlo más original y hacer caso a un chino que nos decía que nos llevaba en dos coches por 60 yuanes cada uno (7.5 euros). Y así lo hicimos. Tuve suerte, me tocó el nuevo, matriculado hace apenas 15 años. Lo que no nos dijo era  que uno de los coches venía con regalito: dos chinas (una de ellas enorme, Moby Dick reencarnada en mujer asiática) en la parte de atrás de uno de ellos que harían el trayecto mucho más ameno. De esa china debieron sacar el molde del Gran Buda que veríamos después...!

Y así llegamos... Y disfrutamos de una tarde rodeados de unos paisajes en un entorno budista indescriptibles. El gran Buda es una escultura de 71 metros de alto tallada en la propia piedra, de miles de años de antigüedad, construida en el cruce de tres ríos para proteger al pueblo de las malas corrientes.

Pasamos la tarde en Baoguo. Pernoctamos dos noches en el Hotel Taddy Bear (100 yuanes, osea unos 12.5 euros) cada habitación. Cenamos en el hotel comida China exquisita (unos 5 euros por persona al cambio) y a la cama, que mañana nos toca conocer el monte Emei, una de las cuatro montañas sagradas del budismo.

China. Día 5. Chengdú (Monte Emei).

Hoy hemos pasado el día en el monte Emei, una  de las montañas sagradas del budismo. Los  paisajes han sido espectaculares y de nuevo no ha sido un día exento de anécdotas. Hemos visitado el primer templo budita construido en China, el Templo de Wanian, lugar fundamental de peregrinación para el budismo. Nos hemos hecho amigos de unos monos que habitan en el monte, hemos  charlado con unos monjes budistas, hemos subido a más de 3000 metros de altura para ver la escultura de la Samantabhadra (Impresionante a pesar de que al estar en medio de las nubes no se veía bien, y donde por cierto nos hemos encontrado a una pareja madrileña, los dos primeros occidentales que vemos en 3 días), hemos completado la segunda etapa del rally a China (Baoguo-Wanian) por carreteras de vértigo... y de colofón hemos cenado sapo. 

Si bien las comidas, transportes y compras en general son muy baratas en relación a lo que acostumbramos, la entrada a los monumentos tiene un precio recio similar a los occidentales.

De nuevo ha sido fundamental la colaboración de Juanma, quien ha conseguido mejor trato y precio mediante desplazamientos alternativos disfrutando de un entorno que pocos han visto. Gracias a él se vive China más desde dentro (es fundamental en algunos lugares hablar chino, pues el inglés no abunda y el español ni saben que existe).

Ah! Y M.José se ha hecho amiga de otro chino... De nuevo nos ha metido a uno en el coche... A ver mañana a quién nos monta!!

Y mañana de vuelta a Chengdú pasaremos el día en la reserva de osos panda de Bi Feng Xia... Para lo cual habrá que negociar con un autóctono un precio razonable para que nos lleve directamente o si no coger varios autobuses... Ya os contaremos!!

China. Día 6. Chengdú (Bi Fen Xia).

Hoy hemos visitado la reserva nacional de osos panda de BI FEN XIA, donde pueden observarse a estos animales en su hábitat natural. Al final no había autobuses a esta zona por mal estando de la carretera, y hemos tenido que optar por negociar con una china el traslado a la reserva (500 yuanes los seis en una furgoneta; es decir, unos 10 euros por persona). No ha sido fácil, pues son tres horas de camino y las carreteras recorren una de las partes más rurales de China y su estado es regular (gran parte del trayecto ha sido por senderos de tierra y parte de las carreteras presentaban hundimientos...), lo que unido a que la forma de conducción en este país es digna de un videojuego en el que las líneas de carriles y las direcciones prohibidas no existen, han hecho de esas tres horas una pequeña aventura. Una odisea vamos. De hecho la china ha tenido que preguntar por la dirección varias veces porque en su vida había llegado hasta allí y dado lo complicado del asunto antes de llegar nos pedía más dinero, que por supuesto no le hemos dado. Pero ha merecido la pena. La reserva natural es única, kilómetros de bosques entre altas montañas surcadas por un río repleto de cascadas, en la que lo único que ves mires a donde mires es bambú. Es llamativa la cantidad de mariposas enormes que se ven en esta zona. Poco puede explicarse con fotos si no se ve. Una vez allí hemos visto a los osos panda en su entorno, tanto a una cría recién nacida como a varios ejemplares adultos. A pesar de que el parque ofrece la posibilidad de visitar otros muchos animales nosotros nos hemos limitado a los osos.

 

Cabe destacar una anécdota durante el trayecto de ida que por su contenido escatológico obviamos detallar (interesados preguntar a cualquiera de los viajeros...).

 

Para volver cogimos un autocar desde la ciudad de Ja'an hasta Chengdú (es la primera vez que no encontramos a alguien que nos llevase).

 

Nada más llegar a Chengdú hemos ido a cenar a un buen restaurante de comida China que nos han recomendado. Como siempre pedimos según las fotos de lo que vemos, y luego preguntamos. Lo mejor de lo que hemos probado hoy han sido las lenguas de pato y una especie de lapas de esas de las rocas de playa... riquísimas. Sin embargo nos sale fuego por la boca del picante que tiene aquí casi todo!! A mitad de la comida se nos caían a los seis unos lagrimones... Parecía un velatorio. Hace tiempo que no soplaba tanto!! Precio: unos 6.5 euros por persona al cambio.

Mañana se examina Juanma del quinto nivel de chino y pasaremos nuestro último día en Chengú.

 

Hoy ya ha cerrado el trato Juanma con el chino que nos va a llevar a nuestro siguiente destino pasado mañana, el parque de JIUZHAI GO. En un principio habíamos mirado aviones que salían por unos 180 euros por persona, pero de esta otra manera nos llevan en coche (6 horas) por 25 euros por persona. Gran logro. Imprescindible para conseguir esto: saber chino (pon un Juanma en tu vida). Mañana Juanma se examina del 5º nivel de Chino (hay 6), por lo que estaremos medio día sin él. ¡¡Suerte!!

China. Día 7. Chengdú.

Hoy hemos dedicado el día a pasear por Chengdú mientras Juanma hacía su examen. Hemos conocido una de las zonas antiguas, la que rodea al templo de Wenshu. Y hemos aprovechado para hacer unas compras en una zona de tiendecitas típica. Hemos comido en un restaurante de una zona comercial, donde ni un solo camarero entendía ni una palabra fuera del chino, hasta el punto de que ha sido prácticamene imposible pedir un simple arroz (menos mal que M.José tenía una foto en su cámara). Pedir ha sido como jugar a la ruleta rusa. Y es que aquí sin chino todo se complica... Hoy hemos probado la rana. Próximo reto unos gusanitos...

Y para cenar volvimos al restaurante en el que cenamos ayer, pero esta vez asesorados por Lan Yi Jie, una chica de Chengdú amiga de Juanma. Todos los platos fueron asesorados por ella, excepto uno que a ella no le hacía mucha gracia, la sopa de tortuga, que realmente está muy buena.

Mañana iremos al parque de JIUZHAIGOU, todavía en la provincia de Sichuan, para lo cual hemos quedado con el chino que nos lleva a las 08:30 en el hotel. Dormiremos probablemente en una aldea que hay a la entrada del parque y lo visitaremos al día siguiente.

China. Día 8. Chengdú (Pengfen).

Hoy hemos llegado a la ciudad de Pengfen, donde se encuentra la entrada al parque nacional de JIUZHAIGOU, el cual visitaremos mañana. Esta zona se encuentra muy cerca del Tíbet.  El camino ha sido largo, unas ocho horas en coche pero una vez más acompañados por un paisaje envidiable... Durante el trayecto hemos atravesado la zona del epicentro del terremoto que en 2008 costó la vida a decenas de miles de personas y que volvió a repetirse en abril de esta año. Aún se observan casas destruidas y otras en proceso de reconstrucción. También nos hemos cruzado con varios ejemplares de yacs, animales típicos de esta región, y que por tanto también se comen (porque aquí todo lo que se mueve se come). 

Tras llegar, hemos dejado las cosas en el primer hotel con wifi y bien situado que hemos encontrado (15 euros la habitación doble) y hemos dedicado la tarde a dar una vuelta por Pengfen, que es un lugar muy preparado para el turismo (hay que tener en cuenta que este parque es visitado diariamente por una media de 7000 personas). En esta zona, poblada por varias etnias de origen tibetano es muy típico observar banderas de varios colores con oraciones escritas colgando de cualquier lugar. Se conocen como banderas de oración, que "son una de las imágenes más representativas de países como Tibet, Nepal y Buthan. Tienen su origen en el Bön, una de las tradiciones y creencias que existían (y todavía existen) en el Tíbet antes de la llegada del budismo. 

Cuando el budismo llegó al Tibet, adoptó las banderas del Bön, situándolas en el punto más alto posible, donde fuesen rozadas por el viento, para que éste se purifique y lleve consigo las bendiciones y buenos deseos escritos en ellas."

Los rostros de la gente de esta zona tienen rasgos diferentes. En la subpágina "rostros y gentes", que podéis ver al principio de la página a la izquierda, hay incluídos algunos de ellos.

Y para cenar, entre otras cosas, una ración de Yac. A la cama temprano que a las 07:00h entramos al parque.

China. Día 9. Chengdú (Jiuzhai Go).

Jiuzhaigou. Según la leyenda la diosa Wunoseno poseía un espejo regalo de su amado, el dios de la guerra Dage. El demonio, celoso de él, rompió el espejo de la diosa, partiéndose en 118 pedazos, los cuáles dieron lugar a cada uno de los 118 hermosos y cristalinos lagos que forman Jiuzhaigou. Cientos de hectáreas repletas de magia y encanto, que esconden algunas de las más bellas imágenes que la naturaleza nos puede ofrecer.  Sobran las palabras...

Jiuzhaigou, perdido entre altítimas montalñas de más de 2000 metros de alturas, es un paraje único. Descubierto hace pocas décadas, presenta un estado de conservación excelente y alberga las imágenes más bonitas que hata este momento mis ojos han visto. Es un espectacular juego de colores imposibles, con aguas turquesas, azules, rojizas... cristalinas como nimnguna, que dejan er en su poca profundidad árboles caídos sumergidos durante los siglos, peces, jardines subacuáticos, rocas y grandes cascadas que aparecen entre los valles. Una maravilla natural digna de ser visitada. Una imagen vale más que mil palabras.

 

Mañana visitaremos el parque de Huanglong por la mañana, y por la tarde abandonaremos la provincia de Sichuan para dirigirnos a la de Shanxi. Saldremos en avión con destino a la ciudad de Xian.

En el autocar que bajaba de Jiuzhaigou... No quería pasar la oportunidad de que vierais lo mimetizados que estamos con el entorno. Se me está poniendo cara de chino!!... Por eso dudo que me reconozcáis...

China. Día 10. Chengdú (Huanlong)-Xian.

Hoy hemos visitado el parque de Huanlong, situado a más de 3500m de altura cerca de la cordillera del Himalaya, cuya principal característica es la formación a lo largo de millones de años de unas piscinas formadas por el depósito de sedimentos del agua en un proceso similar al que da lugar a las estalactitas de las cuevas. Durante el trayecto te encuentras con templos budistas y taoístas. El entorno ha sido nuevamente difícil de explicar sí no se ve.

 

Para llegar a Huanlong cerramos el trato con el mismo chino que nos llevó a Pengfen, por 500 yuanes por coche desde Penfeng a Huanglong y después desde Huanlong al aeropuerto. Durante el trayecto de dos horas en coche hasta el parque nos ha parado la policía y ha multado al chinito que nos llevaba por exceso de velocidad según nos ha dicho (200 yuanes).

Una vez más las entradas a los parques y monumentos son lo más caro del viaje, estando entorno a 25 euros por persona. Aún así merece la pena.

Tras visitar el parque hemos cogido un vuelo rumbo a la segunda región que vamos a visitar, Shanxi, concretamente a su capital, Xian. Acabamos de llegar al hotel que Juan y M.José reservaron anoche por internet, esta dentro de la ciudad antigua, muy bien situado. La ciudad es enorme, no en vano durante un tiempo fue la capital de China en la antigüedad. Por primera vez los coches parecen respetar sus carriles e impresiona de una gran ciudad. Estaremos aquí dos o tres días antes de partir al próximo destino... Yunan. 

Hoy cena en el Mc Donald... Que tenemos uno justo al lado.

China. Día 11. Xian (Guerreros de terracota).

Hoy hemos ido a ver la que catalogan la "octava maravilla del mundo" (seguramente porque fue descubierta hace relativamente poco tiempo, pues de no ser así estaría entre las primeras). Se trata de LOS GUERREROS DE XIAN de terracota (un tipo de arcilla). Hemos ido en una furgoneta por 300 yuanes ida y vuelta (está a unos 40 km del centro de Xian). Se han desenterrado unas 3500 figuras de guerreros en tamaño natural, todos diferentes, con caballos, carros... De más de 2000 años de antugüedad. En un principio estaban policromados y portaban armas con puntas de bronce (la parte de madera se ha perdido, por lo que no las lleva ninguno en la actualidad). Se calcula que en total haya más de 7000, y continúan los trabajos de excavación. Pertenecen al complejo funerario de la tumba del primer emperador de China, de quien a ésta le viene el nombre (Chin, o Qin), quien mandó construirlo para que le defendiesen en el otro mundo, encerrándolos cerca de él junto con animales también de terracota para "alimentarse", así como con concubinas, eunucos, arquitectos y personas allegadas vivas que conocían los entresijos del laberinto de su tumba, para que nadie pudiera usurparla. El azar hizo que hace unos 40 años se descubriesen los primeros guerreros. Su tumba se encuentra bajo un gran montículo que por respeto no ha sido ni será excavado. Y allí estaban, uno detrás de otro, en el mismo lugar que fueron colocados, divididos en tres salas, una de ellas enorme (la que se ve en la foto). Los guerreros no más que la antesala de un enorme complejo dentro del cual debe encontrarse aún la tumba de Chin.

Durante unas 3 horas hemos permanecido allí, tras lo cual hemos vuelto al hotel a refrescarnos. Después hemos ido a conocer el barrio musulmán de Xian, digno de visitar. Se asienta en la ciudad desde la ruta de la seda (Xian era principio y fin de esta ruta de miles de kilómetros). Es una zona repleta de tiendecillas y mercados donde venden cualquier tipo de comida, recuerdos...

Y no os lo vais a creer, pero ¡nos han echado del barrio musulmán!. Nos hemos sentado en una terraza y echemos pedido la comida y la bebida. Antes de que llegase la comida, al no tener cervezas en ese bar, hemos tenido que comprarlas en frente, muy fresquitas por cierto (cosa extraña por estas tierras), y al estar prohibido el alcohol en la religión musulmana, no veas cómo se ha puesto el chimito musulmán, chillaba más que heidi llamando a Pedro... Y a pesar de que le hemos dicho que no había problema y que dejábamos las cervezas fuera, se ha sentido tan ofendido el personaje que nos ha dicho que nos fuésemos, pagándole antes las bebidas claro... Y así hemos hecho, de paseo los seis con las cervezas en la mano como sí de un botellón se tratase. Bueno, en cualquier caso digno de visitar... Sin alcohol claro.

 

Y para volver estábamos hartos de andar y nos han traído en tuc-tuc (chino en ciclo con carrito atrás) hasta el hotel, no veas la guasa.

Y aquí estamos, a dormir que mañana nos queda que visitar la muralla, pagodas y la ciudad antigua. Al final nos quedaremos una noche más, pues sacaremos pasaje de avión a Lijian (en la provincia de Yunan) el día 13, si es que quedan (en ello están en la habitación de al lado).

PD: mamá si lees esto y tienes tiempo vente "pa" Xian...  que esta gente tiene todavía 3500 guerreros enterrados en arena y polvo y les queda una pila de años "pa" terminar. Les he dicho que tú eso lo haces en dos semanas y quieren conocerte...

China. Día 12. Xian.

 Hoy hemos dedicado el día a pasear por la ciudad antigua, sus pagodas y su muralla. Xian conserva una ciudad antigua rodeada completamente por una muralla de 14km de perímetro perfectamente conservada desde la dinastía Min.

Nada más levantarnos Juan nos expresó su deseo de asistir por la noche a un espectáculo de agua, luz y sonido que todos los días exhiben junto a una pagoda situada al norte de la muralla.  Os adelanto que lo vimos, y que fue mucho más impresionante de lo que esperábamos.

Antes de eso, por mañana, convencimos unos chinos por 40 yuanes para que nos llevasen en tuc-tuc en una ruta de media hora, con una parada para comprar cerveza fría para el camino, por la parte antigua de la ciudad. Así detectamos una zona de bares y terrazas alemanas (o similar), lugar que escogimos para comer (a un precio mucho más occidental aunque no caro en España, unos 12 euros por persona, aquí carísimo).

Tras una siesta rápida en el hotel nos dirigimos a la muralla. Las chicas decidieron hacer el paseo por encima de la muralla en unas bicicletas que alquilaban por 5 euros por persona 100 minutos (tiempo suficiente para llegar con tiempo al espectáculo del agua que era a las 21:00). Y así lo hicimos. Cual equipo de rodaje de verano azul pedaleamos sonrisa en rostro felizmente sin parar contemplando al atardecer cómo se iban encendiendo las luces de la ciudad en un entorno sin igual. Así los 14 km de muralla, charlando y disfrutando de las vistas. Pero al ir por el km 12 aproximadamente, despertaríamos la ira del emperador o nos castigó Alá por el botellón de ayer en el barrio musulmán o yo que sé... porque nos cayó de repente tal tromba de agua que más de uno habría deseado alquilar una piragua... Ruidosos truenos que empalmaban unos con otros. Ni una sola luz, sólo la de los rayos que caían como flechas iluminando las casas cercanas... Ni en el reino de Mordor de "El Señor de los Anillos" habían visto tal movida... Y en mitad de lo que parecía el fin del mundo aparece un chino ofreciendo impermeables y le decimos que no porque pasábamos de pagarle por eso... Luego vimos que era un trabajador de allí y que eran gratis (lo que tiene no tener ni idea de chino... Juanma no estaba). Llegamos que parecíamos esponjas... lo más parecido a un monzón, vamos. Lo bueno es que Juan pudo disfrutar en un entorno mejor del que esperaba de su esperado espectáculo de agua, luz y sonido; sólo que sustituyendo la fuente, los focos y la música por lluvia, rayos y truenos. Un mometazo vamos.

Y para acabar, directamente de la muralla nos fuimos a cenar cenar unos bocadillos y nos tomamos después una copita comentando lo vivido.

Mañana estaremos en Xian hasta las 17:00, hora en la que iremos al aeropuerto rumbo a Lijian, lugar donde reside en China Juanma, en la provincia de Yunan (a unas dos horas de vuelo). Allí haremos una ruta en furgoneta (trato realizado por Juanma a través de un amigo) por algunos de los pueblos y lugares más destacados.

China. Día 13. Xian-Lijiang.

Ops, aquí son las 08:30. Parece que han anulado el vuelo a Lijian que sacamos ayer... Vamos a na agencia a ver qué hacemos... En unas horas nos responden. Ya os enteraréis...

...

 Por la mañana hemos ido a visitar la Gran Pagoda de Xian... No hemos entrado porque después de lo de ayer estábamos hartitos de piedras y hacía un calor de la leche, así que hemos vuelto al barrio musulmán, donde hemos hecho algunas compras y hemos comido comida árabe (digo yo que es árabe), esta vez sin cerveza, claro está.

 

Al fInal hemos cogido el mismo vuelo aunque un poco más caro a Lijian (no sabemos muy bien porqué aunque no es fácil reclamar nada en chino, por lo que hemos aceptado). Tras dos horas hemos llegado al hotel, el cual estaba completo a pesar de haberlo reservado ayer por booking, cosas típicas de aquí. Y es que los chinos son muy desordenados para algunas cosas, y aquí casi todo se soluciona charlando, te ponen buena cara, te ofrecen todo lo que tienen, sonríen sin parar, siguen sonriendo, sonríen una vez más... Y te la meten doblada. La imagen de abajo define bien lo desordenados que son cuando quieren. Al final nos han llevado a otro por el mismo precio que está al lado. Las habitaciones por ahora las mejores (unos 32 euros cada habitación). La ciudad antigua, donde estamos situados, parece muy bonita, aunque hemos llegado tarde y la visitaremos mañana.

 

Hemos tenido que cambiar un poco el itinerario, porque mañana íbamos a dormir en casa de la familia de una amiga de Juan, una minoría étnica en la montaña del dragón de Jade, pero el tío de la muchacha a estirado la pata y se ha tenido que suspender.

 

Planea en el ambiente cambiarlo por un paseo por una zona de lagos y pueblos a caballo (miedo me da)... Aunque mañana vamos a visitar Lijian. Lo decidiremos en el momento. Ya os contaremos.

China. Día 14. Lijiang.

Hoy nada más levantarnos hemos ido en busca de un hotel cercano más barato. Lo hemos encontrado en breve, 21 euros la habitación y muy bien las habitaciones, y es que la ciudad antigua de Lijiang está abarrotada de hoteles y es mucho mejor buscarlos una vez aquí, pues los precios siempre son negociables, como es habitual en China. Con la certeza de que encontraríamos aún mejores ofertas hemos preferido ir a ver la ciudad. Lijiang tiene un encanto especial, se trata de na ciudad de piedra y madera declarada Patrimonio de la Humanidad. Sin duda es un lugar singular que no debería perderse nadie que viaje por esta zona. Su mercado es único y su ciudad antigua de obligada visita. Se encuentra custodiada por la montaña nevada del dragón de Jade, y sus lagos circundantes no tienen desperdicio.

 

Después de pasear por la zona antigua y el mercado hemos ido a ver el parque del estanque del dragón negro, desde donde se divisa con sus 6000m de altura la montaña nevada del dragón de Jade. Aunque cuesta 10 euros entrar, Juanma ha buscado a una autóctona que por unos 2.5 euros por persona nos ha colado por un lateral... Esta zona ofrece una magnífica vista que aparece en todas las imágenes que encontrarás de esta ciudad.En esta ocasión se podía caminar por el cauce, pues sólo llevaba agua en el guanos tramos.

Una vez allí nos hemos acercado a la casa que Juanma ha tenido durante su estancia previa en Lijiang, a unos 15 min del inicio del parque, justo al lado de otro estanque muy bonito y de una zona donde la mariguana crece de forma natural.

Tras comer en un bar donde nos ha puesto un cochinillo asado estupendo y otros platos por unos 6.5 euros por persona, hemos decidido cuatro de nosotros dar un paseo a caballo por el lago Ashi, situado a unos 20 km de la ciudad. Hemos avisado al mismo chino que nos llevó ayer del aeropuerto al hotel (es fundamental quedars coj sus tarjetas (todos tienen), y nos ha llevado y traído a los cuatro por 20 euros. La experiencia ha sido genial, consistiendo en un paseo de unas dos horas, parte del cuál hay que hacerlo en piragua atravesando el lago y otra paseando a pie de ladrillo en ladrillo hasta salir del agua...

Al volver hemos pasado a recoger las maletas que Juanma tenía aquí... Pesaban tanto que hemos decidido alquilar un motocarro que nos lloable ase al hotel... Y nosotros en el carro encima de las maletas, y claro, nos ha vuelto a parar la policía y niño veas la bronca que le ha caído al pobre conductor, no sé si se habrá librado de la multa porque le han echado na foto y todo... al final a pie.

Y de cena a un italiano. Mañana iremos al lago Lugu, al norte de la provincia de Yunan. Nos llevará en principio un amigo de Juanma con su furgoneta,e intentaremos "raptarlo" para el resto de semana que pasáremos por distintas regiones de Yunan.

China. Día 15. Lago Lugu.

Hoy por la mañana hemos venido los seis en una furgoneta (al final no ha sido el amigo de Juanma, que estaba ocupado, sino un chino que hemos buscado en el mercado) hasta el Lago Lugu. Las maletas las hemos dejado en el hotel, pues mañana volveremos a Lijiang (aunque a otro hotel que también está muy bien, junto al otro y más barato, 15 euros la habitación). El trayecto es de seis horas, y la carretera la peor de todas las que hemos transitado hastael momento, con multitud de tramos con desprendimientos y animales en mitad de la calzada con cierta frecuencia. El paisaje de nuevo no ha defraudado, pasando desde plantaciones de arroz y maíz hasta zonas montañosas de acantilados y ríos.

 

El lago Lugu es precioso. No te imaginas que a más de 2500m pueda existir tal cantidad de agua dulce.  Por entrar a la zona del lago te cobran 100 yuanes por persona.  En China existen más de 50 minorías étnicas distintas, y en Yunan se encuentran una gran variedad de ellas. En esta zona, la minoría étnica predominante es la Mouso.

 

Aprovechamos para dar un paseo en barca para visitar una isla en la cual se encuentra un templo de 500 años de antigüedad. Precio del paseo en Barca: 100 yuanes por persona.

 

Junto al lago se encuentra el pueblo de Ligen, que recorre la orilla hasta acabar en una pequeña península que llaman Isla Lige en la que no caben más de 10 casas. A lo largo de la orilla dela lago hay muchas canoas. El lugar es realmente digno de visitar, con multitud de bares en los que continuamente hacen barbacoas y una línea de casas, la mayoría de madera, de las cuales casi todas son hoteles (sus precios oscilan entre 80 y 300 yuanes, es decir, entre 10 y 38 euros). Una vez escogido el hotel hemos ido a una de las terrazas a disfrutar de una barbacoa (cochinillo, pollo, pescado y verdura), donde Juan ha experimentado una semicaida curiosa en los minibanquitos de la terraza. Y después una copita en un bar en el que había un cantante de etnia Mouso actuando. Dado que había sido un día largo, se fueron a dormir todos menos José y yo... Y menos mal, porque aún no sé muy bien cómo (el inglés allí casi no saben qué es) nos invitaron a seguir la noche con parte del grupo que había actuado en un bar de la isla Lige (a unos 300m). Al llegar éramos los únicos habitantes de la islita. Sacaron una guitarra, un timbal, una caja de cervezas y tabaco y empezaron a cantar y charlar con nosotros en el poco inglés que nos unía. No nos dejaron pagar nada y estuvieron continuamente pendientes... Admirable la hospitalidad de esta gente. La integración fue total... Hasta el punto que me arranqué a tocar y cantar... (Jose lo grabó). Dado que era complicado aprender sus nombres tuvimos que otorgarles motes para referirnos a ellos (El Canoas, El Templario, El Guitarras, El Feliz...). Pues hasta las 03:30 estuvimos con ellos.

 

Al llegar los dos al hotel no se veía ni un pijo... Y para rematar el hotel estaba cerrado y allí no había nadie, y los dos sin batería. Tuvimos qué saltar la valla y forzar dos puertas pada poder pasar... Vaya lío!!! Pero la ocasión lo mereció, porque vivimos una experiencia que poca gente puede disfrutar. 

China. Día 16. Lijiang.

Hoy, tras levantarnos (unos con más sueño que otros), hemos vuelto en la misma furgoneta a Lijiang. El viaje se ha hecho largo, pero era obligado para proseguir nuestro rumbo. Mañana iremos a Dali, donde pasaremos dos o tres días.

 

Hoy hemos dedicado la tarde a descansar un poco y a pasear por última vez por las encantadoras calles de Lijiang. Cena en restaurante indio y al hotel.

Mañana a las 11 nos lleva un amigo de Juanma por 500 yuanes a Dali. 

China. Día 17. Dali.

Hoy hemos puesto rumbo a Dali, no sin antes acordarnos de los progenitores del chino del hotel, que nos ha quitado 80 yuanes del depósito porque el inodoro de una de las habitaciones estaba atascado (sabe Dios cómo estaba antes). Y el chino capullo (se traduce "capu-chino") nos da un desatascador para que lo areglásemos (lo iba a arreglar su madre). El hotel de llama "The Beautiful River", lo digo por si vais para que le deis recuerdos míos (de mí se acuerda seguro, por la última conversación que hemos mantenido en idioma internacional). Así que nos hemos ido con 80 yuanes menos, pero ya "arreglaremos cuentas" con China en otro lugar... Abajo tenéis la foto del "capuchino".

 

El trayecto ha durado 4 horas. Hemos parado a comer y a vaciar la vejiga. Cuando estábamos llegando nos hemos cruzado con un entierro, por mitad de la carretera ha cruzado una cola de gente con petardos y ropas de colores y un  muerto en medio. El conductor nos ha dicho que lo llevaban a las montañas y que éramos afortunados por haberlo visto (según ellos da buena suerte). Hemos dejado las cosas en el hotel, que está en la zona antigua, y por sólo 7.5 euros la habitación, en una casa típica Bai (una de las etnias de esta zona).

 

Hemos paseado por la ciudad vieja de Dali (que dista varios kilómetros de la ciudad moderna. Se trata de un lugar algo más occidentalizado (aunque sólo levemente), aunque con menos bullicio que en Lijiang. Digno de visitar. Se trata de calles repletas de tiendas donde se vende de todo, en un entorno de casas típicas chinas de piedra y tejados de madera, rodeado por una muralla. hemos cenado en un barecillo llamado "The Good Panda", en la calle Renmin, 71 (por sí alguno de anima), donde recomendamos el pato asado y unas setas fritas de cuyos nombres no puedo acordarme. Todo estaba muy bueno y tienen una mesa para seis en una pequeña terraza en la que se está muy bien. Nos hemos encontrado con una pareja de españoles que trabajan en Taiwán.

Después hemos estado a pocos metros en la misma calle en un bar de copas llamado "Bad Monkey" en el que se está muy bien (nos hemos comprado la camiseta del bar, que es la que llevaba el chino "feliz").

Mañana rodearemos el lago que hay alrededor de Dali en furgoneta, para conocer sus pueblos y esta región.

China. Día 18. Dali.

Hoy hemos ido a conocer los alrededores del lago Erhai en furgoneta. Se trata de una ruta de unos 200 km. Hemos negociado con el hombre del hotel un precio de 400 yuanes (50 euros entre todos). Los parajes con los que nos hemos encontrado han sido de postal. Vastas extensiones de arrozales con chinos y chinas con sus atuendos típicos recogiendo la cosecha de arroz, y pescadores en sus barcas saludándonos desde lejos mientras les hacíamos alguna foto.

 

Hemos conocido el pueblo de Shuanglang, a la orilla del lago, en donde hemos paseado entre multitud de puestos de pescado  contemplando en el agua algunos barcos, nenúfares, flores de loto, cormoranes y una cantidad de arañas poco habitual. Y es que en toda esta zona que rodea al lago hay cientos y cientos de ellas, de variados colores y de gran tamaño, sobre todo en árboles y cables de electricidad, entre los que tejen sus telas, en algunas de las cuales se pueden contar más de cien ejemplares (en el apartado de flora y fauna podréis ver algunas).

La ruta ha terminado junto a las famosas tres pagodas de Dali (típica imagen que se encuentra en las postales de la zona).

Después de comer en un restaurante italiano hemos alquilado unas motos y hemos realizado una ruta (dos en cada moto) por losvpueblos cercanos llegando hasta donde las guías no te llevan, conociendo lo más profundo de una China. Juanma fue el guía. Atravesamos mercados, colegios rurales, zonas de huertos... Un buen número de niños nos saludaba a nuestro paso diciendo "hello" a su manera (en China cada chino lo dice de una forma).

Tanto andábamos ensimismados con la ruta que a mi moto se le acabó la batería. Y es que aquí y en el resto de China casi todas las motos son eléctricas (y algunos coches). Así que hemos vuelto a vivir una situación graciosa... No veas el caminito de vuelta hasta el lugar donde teníamos que dejar las motos (tres en una moto y la mía con uno solo al estilo patineta entre chinitos y pagodas. Y al llegar, con M.José detrás, poco más y aparco encima de una china, menudo chillido a dado.

Y por último cenita en el Bad Monkey con megacerveza de 3 litros y al hotel, que está a unos 15 minutos a pie, en una recta de más de un kilómetro repleta de carpinterías.

Mañana seguimos nuestro rumbo por Yunan hacia su capital, Kunming, aún no sabemos si en coche o en tren, donde pasaremos dos noches antes de volar a Pekín, nuestro último destino.

China. Día 19. Dali-Kunming.

Hoy es el cumpleaños de Juanma. Y no sé si será por eso pero vaya estruendo que había hoy en la calle. O quizá sea porque hoy en China se celebra la fiesta de la luna llena. El caso es que nos han despertado a las 07:30 con una melodía de petardos muy romántica. Parecía la mascletá valenciana. Muchos comercios estaban cerrados y la gente abarrotaba las calles, algunos vestidos con trajes típicos y bailando y tocando en la calle. Ha sido un día de transición. Hemos viajado desde Dali a Kunming. Dudábamos entre ir en el autobús o pagar a un chino para que nos llevase. Al final optamos por lo segundo, mucho más cómodo. Le hemos pagado 1200 yuanes (150 euros, el autobús salía por unos 100 euros) por ir en una furgoneta los seis. El viaje ha durado unas cuatro horas. Hemos dejado las cosas en el hotel Fairyland, muy bien situado, y con unas habitaciones perfectas (unos 30 euros por habitación). Tras descansar una horita hemos ido a pasear por el lago esmeralda (muy cerca del hotel) y a cenar en un bar cercano comida típica de Yunan. El restaurante es recomendable, se llama Hong Dou Yuan, en la calle Wenlin lie 142. Después hemos estado tomando una copita, brindando a la salud del cumpleañero, en la zona de bares habitual de Yunan, la cual tenemos justo al lado.

 

Mañana iremos a dar una vuelta por la ciudad.

China. Día 20. Kunming.

 Esta mañana hemos ido a visitar el "mercado de los pájaros y las flores" de Kunming, muy conocido en esta zona, en el que se puede encontrar de casi todo, desde animales de infinidad de especies (escarabajos, ranas, serpientes, tarántulas, gusanos,  escorpiones, peces, pájaros de todo tipo, cerdos, roedores, perros...) hasta herramientas, figuritas de jade, colgantes, llaveros, comida... y todo tipo de recuerdos.

 

Tras comer en un restaurante coreano también bueno y barato, hemos descansado un rato en el hotel, y después (antojo femenino) hemos ido a un lugar donde dan masajes. Después de tantos días sin parar era el momento de relajarnos un poco, o al menos eso buscábamos. Me ha tocado en la misma habitación con Jose, a él se lo ha dado la gorda y a mí la ciega. Juanma en la sala de al lado con otro masajista, y las chicas en el local de al lado que les gustaba más. Nos tumbamos y me dice Jose: "En cuanto empiece la tía me quedo sopa en un minuto...". Pues ni parpadear hemos podido, los ojos como platos, las patas de gallo hasta las orejas, la mandíbula "to apretá", los pies con espasmos y las manos aferradas al borde de la camilla como si nos fuese la vida en ello. Y es que nos han dao una pila de "ostias" que ni en los combates de "pressing catch" de la tele... Jose solo decía algo parecido a "chiiiinnn!!!, que significa suave en chino (es la palabra que nos había dicho Juanma que había que decirles si nos dolía), pero debió pronunciarla mal. No veas qué horita. Y por sólo 12 euros!!!

 

 

Pero bueno, ya en serio, nos hemos quedado todos genial y ha metecido la pena. Esta gente sabe lo que hace. También recomendable.

 

Y para terminar el día nos hemos permitido una cenita en un restaurante junto al lago con una presentació y vistas impresionantes. La comida exquisita. Unos 12 euros por persona.

 

Mañana rumbo a Pekín. Cogemos el avión a las 08:45h y aterrizamos sobre las 12:00h. Pekín será nuestra última parada antes de regresar a casa. Permaneceremos allí tres noches.

China. Día 21. Kunming-Pekin.

Hoy hemos aterrizado en Pekín sobre las 12:15h. Llama la atención su cielo gris a causa de la contaminación. La ciudad impresiona, y hace que grandes ciudades como Barcelona o Madrid, a las que estamos más acostumbrados, parezcan pequeñas. Más de 20millones de personas la habitan, y está plagada de rascacielos. Se ven más occidentales que en las ciudades que hemos visitado previamente... Por primera vez tenemos la sensaciónde que ¡no estamos solos! El hotel se encuentra muy bien situado.

 

Hemos elegido uno de 5 estrellas para pasar los últimos tres días. Se encuentra a escasos metros de uno de los laterales de la ciudad prohibida (que visitaremos mañana). Su precio es de 60 euros la habitación, las cuales están perfectas. Se llama "The Emperor".

 

Tras comer en una zona comercial cerca del hotel, hemos descansadouna horita y después hemos ido a uno de los típicos mecados de Pekín, que no es el de la seda (para evitar grandes aglomeraciones). Más de uno y sobre todo una que conozco pagaría por entrar ahí. Consigues a precios muy bajos prácticame el artículo que quieras. La técnica del regateo es fndamental en toda China. Casi todo se negocia, teniendo en cuenta que en mercados como este el precio que piden suele ser más del triple del que debes pagar (a veces más). Debes saber el máximo que quieres dar y no pasarte de ahí, hacer el teatro de que te vas y no dudes que en menos de tres segundos te están volviendo a llamar.

Hay vendedores pesadísimos, que te agarran y te siguen durante metros para que les hagas, calculadora en mano, una oferta. Son muy "gitanillos"... pero lo que no saben es que nosotros lo somos más (así nos va por nuestro país). Y cuando les bajas demasiado se indignan y se mosquean, gritan, maldicen... pero vamos, ni caso. Siempre actúan igual, es su ritual.

 

Hemos hecho algunas compras creo que interesantes y después hemos cenado cerca del centro comercial.

Para volver hemos venido en taxi. Lo curioso es que por la noche los taxis oficiales de Pekín se "rebelan" y no te llevan a menos que conciertes previamente con ellos un precio que suele estar 3 o 4 veces por encima del habitual. Y es que en China hay normas para todo pero ninguna se cumple... cada uno a su bola inventando su ley... así que o pagas o andas (impensable casi siempre).

Le hemos dicho que nos dejase en la entrada del mercado nocturno, no sin antes esta a punto de empotrarnos con otro taxi mientras cruzábamos al sentido contrario la doble línea continua de la calzada de cuatro carriles por la que íbamos. El mercado es muy curioso. Todo tipo de comidas raras en forma de cualquier bicho asqueroso viviente y recuerdos de todo tipo.

Y después al hotel, que mañana nos toca la coudad prohibida, la plaza, el pato laqueado...

China. Día 22.

El día de hoy ha estado dedicado a conocer la Ciudad Prohibida y la plaza de Tian'anmen. Por la mañana hemos ido andando a la entrada de la ciudad prohibida (la tenemos a 5 min del hotel). Tras pagar la entrada y la audioguía en español (todo 100 yuanes) hemos paseado unas 3 horas por su interior, el cuál consiste en un conjunto de palacios y dependencias enorme en el que el emperador, sus concubinas, los enunucos... hacían su vida de forma casi exclusiva durante cientos de años (desde el siglo XV hasta el siglo XX) , Es un lugar lleno de historia que vale la pena conocer.

 

Después hemos comido en un restaurante de comida yunanesa y más tarde hemos paseado por la plaza de Tian'anmen, que es impresioanntemente grande. Aunque lo que hemos hecho en realidad es rodearla, pues estaba cercada por enormes medidas de seguridad con unos 20 morteros en el centro que han disparado 21 veces (no sabemos qué estarían conmemorando). Esa es la plaza en la que se encuentra la típica foto de Mao Tse-Tung  en un extremo (coincide con el lado sur de la Ciudad Prohibida) y cerca del otro su mausoleo, donde puede observarse su cuerpo embalsamado habitualmente (hoy ha sido imposible).

Después hemos aprovechado para echar un vistazo en las mejores tiendas de seda natural de la zona (quien haya probado alguna vez dormir en camas con edredones de seda natural "moriría" por uno). Allí, sin nadie que supiese chino de nosotros, hemos desarrollado un lenguaje de signos con la chinita que nos atendía digno del juego de adivinar películas (hay que decir que nos ha entendido, aunque con muuuucho esfuerzo).

Para cenar nos han invitado Juan y M.José por el reciente cumpleaños de Juanma a uno de los mejores restaurantes de Pekín cuya especialidad es el pato laqueado. Está exquisito (para cenar seis personas, dos patos y dos entrantes) y es un lugar muy recomendable. Precio: unos 20 euros por persona. Merece la pena.

 

Y al volver copita en la terraza del hotel y a la cama, porque mañana nos queda na pequeña odisea a dos de nosotros. Cristina y yo vamos a ir a la Gran Muralla (los demás ya la conocen), pero hemos decidido ir por el método chino, es decir, usando el transporte público y a una zona de la muralla no tan transitada como Badalín, que es la más turística. Vamos a ir a Mutianju, a uns 90 km, para lo cual tenemos que coger el metro y buscar a pie una parada de autobús que ni los chinos a los que hemos preguntado saben de su existencia.  De esta forma el recorrido sale por 16 yuanes, mientras que de la forma guiri uns 400 (no la descartanos si nos perdemos). Mañana os contaremos (espero).

China. Día 23.

Hoy ha sido nuestro último día antes de emprender nuestro viaje de vuelta. Nos hemos dividido. Dos a la Gran Muralla (una de las 7 maravillas del mundo) y cuatro a acabar de hacer sus compras y recorrer por última vez (al menos esta vez)  alguna de las calles de Pekín . Yo he ido a la Gran Muralla. La. Gran Muralla se divide en varias zonas visitables, todas alejadas del centro de Pekín. Te ofrecen muchos tours por la calle qye rondan los 300-400 yuanes (te llevan y traen y paran en algunas tiendas de recuerdos y en la villa olímpica). No soteos decidimos husmear en nternet y hacerlo de una forma más "china" y por lo tanto más barata. La zona elegida de la muralla para visitar ha sido Mutianju (está sólo un poco más lejana, a 90km, pero con menos turistas y muy buenas vistas). En un blog vimos que por 16 yuanes el trayecto había un bus que te dejaba en los aparcamientos de Mutianju. Se trata del bus 867 el cual se coge cerca de la parada de metro de Dongzhimen, pero no en la estación de autobuses grande que se encuentra justo en esa parada, sino que hay que andar unos 800m (lo explico por si alguien va porque está escondida: sales por la salida B del metro, por la calle Dongzhimen Outer,  y andas unos 400m hasta llegar a la calle Dongzhimenwai, donde giras a la izquierda. Por esa calle andas otros 400m y allí encuentras la parada, que se llama "Bafangda Dongzhimen bus station",con uos letreros grandes amarillos, en mitad de la calle, y al fondo la parada del 867 que te deja en el mismo aparcamiento de Mutianju y tarda unas 2h y cuarto. Las salidas de Dongzhimen son a las 07:00 y a las 08:30, y las de Mutianju a las 14:00 y a las 16:00).

 

La parada estaba vacía. No sabíamops si era allí. Un noruego nos preguntó si era ese el lugart desde el que partían los autobuses locales a la Great Wall. Ya no éramos los únicos. A los pocos minutos apareció la jefa. Y es que esa parada está controlada por una especie de azafata con cara de sheriff y cuerpo complejo, con una cara de mala leche importante y que se toma muy a pecho su función. Y es que no dejaba salirse a nadie de su lugar. Para ir al servicio había que pedirle permiso y daba la vez uno a uno. Si alguien se intentaba colar empezaba a dar voces con un palo en la mano. Vamos que todos aguantando la risa pero más calladitos y colocaditos que en misa.

 

La Muralla es impresionante, una enorme construcción que se pierde en el infinito encima de las grandes montañas de esa zona. Está restaurada en parte y puedes andar por ella el tiempo que quieras, aunque es bastante cansado y debes hacerlo con cuidado por la irregularidad del terreno. Había muy poca gente y fue una suerte. La entrada cuesta 45 yuanes y el telesférico 80 ida y vuelta. Imprescincible verla.

 

Después volvimos  y cenamos todos en un restaurante enorme del segundo anillo de Pekín.

 

Y al hotel a guardarlo todo en las maletas y organizarnos. Al volver en el taxi M.Dolores pudo disfrutar por última vez de algna de las fragancias de dudosa naturaleza de esta zona de oriente.

 

Esta ha sido nuestra aventura en China, sin duda un país digno de conocer y una zona del mapa a la que el que os habla volverá algún día. Ahora la vuelta. Mañana será el último día de esta aventura. 

China. Día 24. Pekín-Córdoba

El regreso a casa ha sido largo, unas 22 horas desde que dejanos el hotel hasta que llegamos a Córdoba. Y aquí estamos... hogar dulce hogar.

Han sido 24 días cargados de experiencias en los que nos hemos hecho una idea, sólo algunas pinceladas, de lo que este enorme país, un gran desconocido en nuestro "mundo", puede ofrecer. Imágenes imborrables en nuestra retina y multitud de anécdotas y experiencias permanecerán para siempre en nuestras vidas.

Sin duda un viaje muy recomendable, del que nadie sale indiferente. Por eso os invito a visitarlo.

Para nosotros ha sido fundamenta la presencia en el grupo de alguien que dominase el idioma y conociese la cultura oriental. Ese ha sido Juanma. Su idea es dedicarse a este tipo de eventos, hacer de guía y acompañante en viajes por tierras asiáticas. Así que si queréis y os animáis poneros en contacto con el a través de mail (juanmasolis@hotmail.com), y seguro que estará encandato de acompañaros...

Hasta otra!!